Proceso evolutivo en la Era de Acuario

Proceso evolutivo en la Era de Acuario

Proceso evolutivo en la Era de Acuario

¿En qué momento del Proceso Evolutivo estás? ¿Cómo te sentís en esta nueva Era, la Era de Acuario?

Cada día de nuestra existencia es importante hacernos estas y otras preguntas para avanzar e ir conectándonos cada vez más con nuestra verdadera esencia. Y el considerar la influencia de las Eras durante nuestro proceso evolutivo, nos permite entender algunas o muchas cosas.

Las Eras afectan de algún modo la forma de pensar y los valores morales de la humanidad. Provocan grandes cambios en la mirada hacia la vida y el logro de nuestros propósitos, la forma de generar los vínculos, la conexión desde el corazón y no sólo desde la mente, logrando un equilibrio entre ambos con la finalidad de ser más justos, equitativos, espirituales y conscientes. 

Una de sus finalidades, a mi entender y parecer, es la de crear un cambio en la conciencia del ser humano que lo abra hacia ese mundo que está frente a él y que hasta ahora le cuesta mucho ver y sentir, que es ese Mundo o Universo plagado de todas las múltiples e ilimitadas posibilidades, donde todo es abundancia, amor incondicional, prosperidad, paz, bienestar, plenitud, verdad, belleza, confianza, armonía y felicidad. 

Pero más allá de que ya estemos dentro de la Era de Acuario o todavía falten varios años para ingresar en ella, de acuerdo con distintas versiones, es indiscutible la oportunidad que tenemos, día a día, de hacer los cambios que queremos para nuestra propia vida y, por ende, para nuestro entorno y semejantes. 

¿Qué nos puede ayudar a que este proceso sea más llevadero, más dinámico, menos dificultoso y/o tortuoso? ¿Qué podemos hacer para que nuestra vida y el tránsito por ella sea un tiempo maravilloso de alegría, paz, plenitud y armonía?

Sabemos que no podemos escapar de nuestro propio karma y de lo que por destino o imposición nos toca vivir, pero sí podemos modificar nuestra visión acerca de cómo podemos llegar a transitar esas circunstancias y situaciones. 

Y ¿qué es lo que nos puede permitir hacer que eso suceda? 

Primero, saber lo que esta Era de Acuario nos trae.  Venimos de  la  Era de  Piscis caracterizada por  el nacimiento  de las religiones, de la idea del Mesías, del perdón superior, del peso de las mentiras y de la responsabilidad en el afuera, el no hacernos cargo, de la importancia del sistema económico, del dinero y el consumo, y vamos hacia el comienzo de la revolución, de la innovación colectiva, de los grandes inventores, de la apertura de la inteligencia mental y creativa, de una nueva verdad, de una gran transformación radical donde empiezan a caer las estructuras obsoletas, del renacimiento de nuevas formas vinculares o de ligazón entre los seres humanos, de nuevos modelos económicos basados en el bien común de la comunidad o humanidad, de darnos cuenta de  cuál  es nuestra posición,  responsabilidad  y  deber  como  seres humanos  ante la sociedad, salir del egoísmo.

Una de mis sugerencias es aplicar los 7 Principios Herméticos.
La primera vez que leí al respecto fue cuando llegó a mis manos el libro “El Kybalión” de los Tres Iniciados. Recuerdo lo difícil que me resultó la primera lectura. Pasaron muchos años y lo volví a leer y ya fue otra la percepción que tuve pues me resultó mucho más entendible. Fui desmenuzando su información para poder ir aplicándola a mi vida y hoy, mis principios y valores están muy arraigados a ellos y son parte de mi día a día. 

Cada principio requiere de un importante momento de incorporación, integración reflexión y conexión con lo que nos propone. 

“Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios que han de llenarlos con sabiduría”

Los Principios Herméticos son leyes universales que lo gobiernan todo, desde el comienzo de los tiempos, desde el inicio del Universo. Su finalidad es hacernos la vida más fácil.  Los problemas surgen por quebrantar alguna de estas leyes y son los siguientes:

–  MENTALISMO: “El Todo es mente; el Universo es mental”

El Todo es la realidad sustancial que se oculta detrás de todas las manifestaciones   y apariencias materiales. Se refiere al Espíritu como una mente viviente, infinita y universal, creadora de todo lo que existe. 

Este principio explica la verdadera naturaleza de la energía, de la fuerza y de la materia, y el cómo y el por qué todas están subordinadas al dominio de la mente. 

Solemos leer y escuchar que “Creer es crear” y esto tiene mucho que ver con este principio, ya que, si le ponemos atención a un pensamiento o una idea, y le dedicamos tiempo, más tarde o más temprano, eso se manifiesta, se materializa, se hace realidad, sea algo bueno o malo, positivo o negativo. Creamos aquello a lo que le damos poder. Nuestra vida es un reflejo de lo que pensamos. 

Todos estamos conectados por una sola mente, la verdad fundamental.  Como el Universo es mental, cada cosa que vivimos depende de nuestros pensamientos. La diferencia entre unos y otros se relaciona con la manera de percibir las cosas. Nada es aleatorio, todo refleja la existencia de un pensamiento que tenemos dentro. 

Todo en el Universo es mente. Todo lo que existe para que se materialice estuvo en una mente. Dios es uno solo y todo lo que existe está dentro de esta mente universal y como somos parte de él, su conocimiento y sabiduría está dentro de nosotros. 

–  CORRESPONDENCIA: “Como es arriba es abajo; como es abajo es arriba”

“Como es adentro es afuera, como es afuera es adentro”.  Se refiere a que hay una correlación o correspondencia entre las leyes y los fenómenos de los varios estados del ser y de la vida, entre los distintos planos que existen -los conozcamos o no-, sean mentales, materiales o espirituales, en la Tierra o en el Cosmos.

Permite que podamos descorrer los velos, acercarnos a lo desconocido desde lo conocido, creamos que es posible el cielo en la tierra porque eso somos y que podamos entender y comprender los planos que no conocemos aún. El entender el plano material nos permite entender el plano espiritual y mental. 

Todo lo que sucede alrededor de una persona refleja lo que le está ocurriendo internamente. Todo es un espejo. Nuestra mente se refleja en lo que estamos viendo en nuestro mundo. Atraemos lo que vibra con nosotros. Atraemos lo que somos. El otro que llega a nuestra vida, viene a mostrarnos las partes internas que todavía tenemos que sanar, darnos cuenta de que nos estamos ayudando a crecer, a elevar nuestra frecuencia vibracional y poder evolucionar a través de este encuentro de almas. 

Si aplicáramos las leyes universales naturales en la tierra, seríamos abundantes y plenos. 

–  VIBRACIÓN: Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra”

Todo está en movimiento constante y nada permanece inmóvil. Todo es energía y, como tal, vibra con distintos grados de intensidad, dependiendo de si se acerca más a la materia o al espíritu. Cuanto más alta es la vibración, más elevada es su posición en la escala y esa vibración es más sutil. Cuanto más baja es, menos elevada está en la escala y es más densa. 

Nosotros vibramos de acuerdo con nuestros pensamientos, sentimientos, sensaciones, emociones, actos y reacciones. Cuanto más cerca estemos del Amor incondicional, de la verdad, la confianza, la paz, más alta y liviana es nuestra vibración y más positivos son nuestros pensamientos, ideas, decisiones. De lo contrario, nuestra energía y vibración será más densa, pesada y negativa. Cuanto más aferrados a la materia o cerrados en una idea estemos, el Universo más se esforzará en movernos de allí y para ello, nos pondrá en situaciones difíciles (enfermedades, accidentes, pérdidas) o fuertes crisis para que podamos hacer el cambio, salir de la inercia o zona de confort y del apego.

–  POLARIDAD: “Todo es doble, todo tiene dos polos, todo tiene su par de opuestos. Los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son semi-verdades; todas las paradojas pueden reconciliarse”

Todo es dual. Todo es y no es al mismo tiempo. En cada cosa hay dos aspectos que, si bien se contraponen, es difícil determinar dónde empieza uno y termina el otro.  En realidad, no son opuestos sino los extremos de una misma cosa que se diferencian en el grado. 

La dualidad existe para que podamos encontrar el propio equilibrio, el punto medio y ser imparciales. Hay que vivir la dualidad para poder integrarnos completamente, ya que no somos uno sin el otro. Nos permite elegir de qué lado queremos estar. 

–  RITMO: “Todo fluye y refluye. Todo tiene sus períodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda. El ritmo es la compensación”.

Todo se manifiesta en un determinado movimiento de ida y vuelta, una oscilación pendular entre dos polos, propios del principio de polaridad, que permite encontrar el punto de neutralización o equilibrio, de estabilidad y firmeza dentro de ese movimiento ondulatorio continuo. 

Se refiere al ciclo de las cosas, donde nada es permanente. Algo comienza para terminar, retrocede para avanzar, sube para bajar. Nada se mantiene en el mismo estado siempre. Todo cambia, todo se transforma. 

Cuanto más conectados estemos con la fuente, con la divinidad, más equilibrados vamos a estar. 

–  CAUSA Y EFECTO: “Toda causa tiene su efecto. Todo efecto tiene su causa. Todo sucede de acuerdo con la Ley. El azar no es más que el nombre que se le da a una ley no conocida. Hay muchos planos de causalidad, pero nada escapa a la Ley”

Nada ocurre casualmente. La suerte es una palabra vana. 

Todo lo que existe en el presente es el resultado de algo creado anteriormente consciente o inconscientemente. Se relaciona con el karma y el dharma, ya que recibimos lo que generamos con nuestros actos y pensamientos. Cosechamos lo que sembramos, ya sea como castigo o recompensa. 

Debemos tomar conciencia y aceptar que somos hacedores y creadores en un 100% de nuestra realidad. 

Se relaciona con la ley del talión, ojo por ojo, diente por diente. 

–  GENERACIÓN: “La generación existe por doquier. Todo tiene sus principios masculino y femenino. La generación se manifiesta en todos los planos”.

La generación se refiere al principio creador que se manifiesta en todo y en todos los aspectos, sea mental, físico (sexo) y espiritual. Toda creación está integrada por ambos aspectos ya que cada ser contiene en sí mismo los dos elementos. 

El principio Madre-Padre (Amor-Inteligencia; Yin-Yang) se encuentra presente en todo lo que existe, ya que de la conjugación de ambas energías surge la creación.

Todos portamos ambas energías y el éxito en la vida depende del equilibrio entre ambas. No puede existir una energía sin la otra. Somos fractales de la Madre Tierra y del Padre Sol, como unión de ambas energías hacia la apertura mental y emocional equilibrada.

“Estamos integrando las diferencias para reunirnos en una nueva conciencia de quiénes somos, para reconocer nuestro auténtico yo y la autenticidad del otro ser que no es más que yo mism@” (Miryam Vittori)

A jugar con las polaridades

¿Qué te molesta de la persona que tienes delante? Reflexionar al final para cambiar.

Antes de comenzar el ejercicio recuerda y repite que:

“Todo es mente y mi mente crea mi realidad”

“Todo es correspondencia; como es afuera es adentro y viceversa”

“Todo es vibración y tiene su frecuencia energética”

“Todo es polaridad. Cada par es la misma energía, pero tiene distinto grado”

“Todo es ritmo. Todo va y viene”

“Todo es causa y efecto. Somos 100% responsables de nuestra realidad”

“Todo es generación. Somos sagrados masculino y femenino al mismo tiempo. Tenemos las dos energías independientemente de si somos hombre o mujer, dos energías necesarias para crear”.

–  Haz una lista con cada cosa que te molesta y de quién viene.

–  Ahora observa y escribe el polo opuesto de cada una de esas emociones o sensaciones. 

–  Dibuja en una línea la polaridad, indicando en los extremos los opuestos y en el centro, el punto de equilibrio o cero.

–  Ahora marca en esa línea el punto en donde te encuentras respecto del centro, cero o equilibrio.

–  Cierra los ojos y hazte estas preguntas dedicándoles un tiempito para recibir las respuestas, para así, en función de todo lo percibido, encontrar la forma de llegar a tu centro o equilibrio. 

–  Analiza cada polo desde tu mente, cuerpo y alma o voz interior. ¿Qué piensas al respecto? ¿Qué sientes en tu cuerpo? ¿Qué dice tu corazón?

¿Hablamos?

Miryam Vittori

+54 9 11 3825-8617

Telegram

@MiryamVittori

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